Cómo nacieron las medias de nailon y por qué cambiaron el mercado para siempre
Historia y Orígenes

Cómo nacieron las medias de nailon y por qué cambiaron el mercado para siempre

Publicado el 13 Aug, 2026

Hoy en día, abrir el cajón de la calcetería y elegir unas medias que se adapten a nuestro cuerpo y a nuestro look es un gesto tan cotidiano que no le damos importancia. Sin embargo, hubo un tiempo en que conseguir unas buenas medias era un lujo reservado para muy pocas, y su invención provocó literalmente auténticas "revueltas" en las calles. Así fue como nacieron las medias de nailon.

La seda: Un lujo frágil e inalcanzable

Antes de 1940, si una mujer quería lucir unas piernas bonitas y suaves, tenía muy pocas opciones. Las medias más baratas eran de algodón o lana gruesa (muy cálidas, pero nada favorecedoras), y las más elegantes eran de seda pura. El problema de la seda era doble: era extremadamente cara y absurdamente frágil. Una sola carrera arruinaba la prenda para siempre, lo que las convertía en un artículo de lujo que muy pocas mujeres podían permitirse llevar a diario.

El milagro de la química: Wallace Carothers y DuPont

A finales de los años 30, la empresa química DuPont encargó a uno de sus científicos, Wallace Carothers, que encontrara una fibra sintética que pudiera imitar a la seda pero que fuera mucho más resistente. Tras años de investigación, Carothers inventó el "Polímero 6.6", que más tarde sería bautizado comercialmente como Nailon.

DuPont anunció su nuevo material como algo revolucionario: "Tan fuerte como el acero, tan fino como la telaraña". Al principio se usó para cepillos de dientes, pero pronto se dieron cuenta de su verdadero potencial: la ropa interior femenina.

El "Día N" (N-Day): La locura del 15 de mayo de 1940

El lanzamiento oficial de las medias de nailon en todo Estados Unidos se fijó para el 15 de mayo de 1940, conocido como el "Día N". La expectación era tan grande que millones de mujeres hicieron cola durante horas frente a los grandes almacenes.

El resultado fue espectacular: se vendieron 4 millones de pares en cuestión de horas (y 64 millones de pares en el primer año). Las mujeres se las probaban literalmente en la calle. Por primera vez en la historia, podían tener unas medias de mujer transparentes, brillantes y, sobre todo, mucho más resistentes y económicas que la seda.

Evolución: Del liguero al panti cómodo

A pesar del éxito, las primeras medias de nailon no eran elásticas (el elastano se inventaría años más tarde). Esto obligaba a llevarlas sujetas con ligueros, cinturones o corsés, algo que resultaba bastante incómodo en el día a día.

Fue en 1959 cuando Allen Gant inventó el concepto del pantyhose (el panti o pantimedia moderno), uniendo las medias a una braguita. Esta innovación, sumada a la llegada de la Lycra, permitió por fin la creación de prendas elásticas que se adaptaban al cuerpo sin necesidad de cierres metálicos.

Las medias hoy en día: Adaptabilidad y confort

Desde aquel histórico 1940, la tecnología de los tejidos ha avanzado enormemente. Atrás quedaron las costuras incómodas o las cinturillas que cortan la circulación. Hoy valoramos el confort y la inclusión.

Actualmente, conseguir una calcetería cómoda es posible para todo tipo de cuerpos. Los pantis de tallas grandes están diseñados con cinturillas antipresión, piezas centrales adaptables y tejidos transpirables que evitan las temidas rozaduras en los muslos. La próxima vez que te pongas tus medias favoritas, recuerda que estás llevando encima uno de los inventos textiles más importantes y revolucionarios del siglo XX.

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